Crónica de una fiesta con sabor a río

junio 19, 2017 | por Redacción Voces del Salado
Crónica de una fiesta con sabor a río
Informe central
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La sexta edición de la fiesta del Pescado Frito de Sauce Viejo reunió a unos 600 comensales provenientes de toda la región. Los vecinos se congregaron en una gran carpa instalada a orillas del Corondá para disfrutar de un menú bien característico de la gastronomía sauceña: empanadas, postas fritas y boga despinada a la parrilla. La diversión, el baile y los espectáculos artísticos fueron atractivos que se conjugaron en un almuerzo donde se consumieron más de mil kilos de pescado.

 

 

 

A las brasas. Alrededor de 200 bogas cortadas por la mitad se asaron en la fiesta del Pescado Frito. El equipo de asadores conducido por Javier Quiroz utilizó mil kilos de leña y unas treinta bolsas de carbón para lograr el punto justo de la carne.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El cielo soleado y sin nubes, el balneario Don Roque, la costa, el río Corondá y sus “huéspedes”. Estos fueron los ingredientes principales que “vistieron” a la sexta edición de la fiesta del Pescado Frito de Sauce Viejo, un evento que reunió a más de 600 comensales (100 más que la edición 2016) que se congregaron en la inmensa carpa armada a la vera del nombrado espejo de agua, en cercanías del escenario Horacio Guarany. Ni bien se ingresaba al predio, el aire a evento regional se respiraba fácilmente. Vecinos de toda la zona e incluso de otras provincias se acercaron para disfrutar de la mejor gastronomía sauceña, caracterizada por utilizar la materia prima más fresca sacada del agua que bordea al distrito. Los artesanos del pueblo daban la bienvenida a cada persona que iba llegando. En el espacio definido para desarrollar la fiesta se desplegaron los puestos de numerosos emprendedores locales que ofrecieron sus diversas creaciones. Sin lugar a dudas una manera de mostrar el trabajo casero que muchos lugareños llevan adelante para hacerse unos pesitos de más.

 

 

 

 

 
Del lado sur del ingreso a la carpa se encontraba Daniel Gariboldi, un reconocido conductor local de radio que relataba el minuto a minuto de la convocatoria, con su particular y cálida manera de contar las cosas. Ya dentro del enorme gazebo, la “escenografía” estaba armada: la tarima para las actuaciones, grandes equipos de música con todos los dispositivos de sonido funcionando, el buffet recargado de bebidas y los tablones y sillas dispuestos a lo largo y ancho del lugar. En el sector norte es donde sucedía la “magia”. Por un lado, como ocurrió el año pasado, la cocción de las postas fritas estuvo a cargo de Rafael Bachelli, quien junto a sus ayudantes les hicieron frente a más de 600 kilos de pescado. Detrás de él se encontraban unos grandes hornos que contenían las centenares de empanadas que abrirían el telón del almuerzo. Luego de atravesar la gran mesa donde se encontraban las bandejas con ensaladas, se llegaba a las parrillas ubicadas cerca del río, donde se asaban las más de 200 bogas despinadas que se consumirían como cierre del menú. Su puesta a punto estuvo a cargo de Javier Quiroz y equipo, quienes utilizaron alrededor de mil kilos de leña y treinta bolsas de carbón para lograr la textura y consistencia buscada en la carne blanca.

 

 

 

Al ataque. Unos 600 comensales disfrutaron del menú gastronómico ofrecido por la fiesta del Pescado Frito. El evento se desarrolló en una gran carpa a orillas del río Corondá.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Plato por plato

 

 

 

 

 

Una vez que todos se acomodaron en sus respectivos lugares, los conductores oficiales del evento, Jorge “Negro” Fulco y Gisela Sosa, realizaron la apertura oficial de la jornada gastronómica. Fue así como llegaron las empanadas, las que prácticamente “volaron” de los platos de los presentes mientras disfrutaban del rasguido y los punteos del dúo de cuerdas Guitarras Santafesinas. Posteriormente, los mozos repartieron el pan y las ensaladas, a modo de anticipo de lo que se vendría. de esta manera llegaron las protagonistas de la jornada, las postas fritas, distribuidas en bandejas y acompañadas de rodajas de limón para decorar la dorada y crujiente carne de amarillos, patíes y moncholos, entre otras especies consumidas. Posta tras posta, los vecinos fueron saboreando esta verdadera exquisitez sauceña, hasta que llegó la hora del folclore de la mano del grupo local Peregrinos, ganador del Pre Festival del Pescador 2017.

 

 

 

 

 
Unos minutos después, se distribuyeron grandes pedazos de boga despinada asada que cubrieron cada plato donde reposaron. Ya cerrando la comida, llegó el postre helado y también todo el humor de Fernando “El Gringo” de Boever, el oriundo de Bernardo de Irigoyen que hizo reír a todos los presentes. Después de las palabras emitidas por la comisión comunal, encabezada por el presidente comunal Pedro Uliambre, en compañía del responsable del área de Turismo, Andrés Berardo, fue el momento del baile. El mismo estuvo a cargo de Luna Negra, la agrupación de San Jerónimo Norte liderada por Luciano Imwinkelried, “El Príncipe de la Nostalgia”. de esta manera se cerró uno de los principales eventos de la región, que se instala con firmeza gracias al trabajo incesante de sus organizadores y por la aceptación de cada uno de los vecinos que anualmente asisten al lugar .

 

 

 

Se viene el frito. Los mozos y organizadores alistan las bandejas con postas y limones para luego distribuirlas entre los vecinos presentes. Hasta el propio presidente comunal, Pedro Uliambre (derecha), colaboró en la preparación.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Expectativas colmadas

 

 

 

 

 

La fiesta del Pescado Frito es una iniciativa impulsada por la Comuna de Sauce Viejo, que busca potenciar a la localidad como un polo turístico y apoyar a la economía local. Así lo explicó el presidente comunal, Pedro Uliambre, quien durante el evento demostró su alegría “por el éxito que tienen nuestras fiestas”. “Lo que hemos realizado este 2017, en conjunto con la comunidad, demuestra que Sauce Viejo puede ser una apuesta interesante durante todo el año”, manifestó ante el público presente. “Es muy importante repetir la multitudinaria convocatoria que tuvo lugar en la tarde del domingo 11 de junio; tenemos que dejar en claro que nuestro apoyo seguirá presente en este tipo de eventos”, afirmó Uliambre.

 

 

 

 

Valores locales. La agrupación sauceña Peregrinos aportó la cuota de folclore a la jornada. Estos prometedores jóvenes fueron los ganadores del Pre Festival del Pescador 2017.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
A la hora de los agradecimientos, el titular de la comuna sauceña expresó: “En primer lugar debemos destacar la labor de los organizadores; de un grupo importante de personas que colaboran de forma anónima; del área de Turismo de la Comuna; y de los distintos sponsors que ayudaron -muchos de la localidad y otros de la zona-, siempre pensando en brindar todo su apoyo para tratar de que el pueblo siga creciendo”. a su turno, el titular del área de Turismo comentó que se colmaron las expectativas de concurrencia y efectuó un pedido concreto al público presente: “comenten a todo el mundo que en esta edición de la fiesta se comieron mil kilos de pescado”.

 

 

 

Entrada. Las empanadas se largaron bien calentitas y con un relleno tan exquisito que motivó a que muchos quieran repetir.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
EN PALABRAS

 

 

 

“Comenten a todo el mundo que en la última fiesta del frito se comieron mil kilos de pescado”.

 

 

 

 

Andrés Berardo Responsable del área de Turismo de Sauce Viejo

 

 

 

 

 

Se armó el baile. Luna Negra desplegó en el escenario un repertorio caracterizado por ritmos tropicales y bien moviditos. Ni bien comenzaron a sonar los primeros acordes, la pista se llenó de parejas.

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