Diez años de un espacio que permite descubrir Matilde

julio 10, 2017 | por Redacción Voces del Salado
Diez años de un espacio que permite descubrir Matilde
Informe central
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El último 30 de junio el Museo Interactivo del Trigo al Pan cumplió una década de vida en el pueblo. Se trata de un espacio cultural que permite conocer e incursionar los secretos de una materia prima que fue vital para el desarrollo de muchas localidades del centro del país, incluido Matilde: el trigo, su molienda y todo el proceso que da lugar al pan. Los visitantes no sólo pueden conocer la historia de esta actividad, los procedimientos productivos y las herramientas que se utilizan para esta actividad, sino que también hay un recorrido donde cada uno puede elaborar su propia masa y cocinar sus propios pancitos.

 

 

 

 

Hace exactamente 10 años, en Matilde se abrían las puertas de una institución cultural interactiva que refleja los procesos evolutivos económicos de todo un país, los que claramente se replicaron e impactaron de manera directa en este pueblo del departamento Las Colonias. Lo decimos porque el denominado Museo Interactivo del Trigo al Pan muestra todo esto: la siembra y cosecha de trigo, la labor de los molinos harineros que dieron trabajo a cientos de personas por tantísimos años y el paso del ferrocarril, medio de comunicación central para trasladar las producciones generadas. Incluso este último sistema de interconexión y toda su historia a nivel local y nacional se puede apreciar en otro de los museos existentes en esta localidad, el de las Comunicaciones.

 

 

 

 

 
Pero ahora es momento de hablar de la primera entidad mencionada, la que este último viernes 30 de junio cumplió una década de vida. Se trata de un lugar muy especial que cada año suma más visitantes a su nutrido recorrido, en el cual el propio vecino se vuelve parte del mismo. Así lo aseguró Susana Gayozo, coordinadora general del museo y quien usualmente atiende cada detalle de todo lo que ocurre allí. “Siempre nos encanta decir que Matilde es como una Argentina en miniatura, y en este museo podemos ratificar esta definición”, aseguró. El Museo Histórico e Interactivo del Trigo al Pan se sitúa en Estación Matilde (uno de los dos núcleos poblacionales del distrito Matilde) y se llega a sus instalaciones, luego de cruzar el paso a nivel del frondoso eucaliptal que hay en el sector, donde hasta hoy se encuentra la vieja estación del ferrocarril. Su ingreso principal está ubicado sobre calle Italia, aunque también se puede acceder por bulevar San Martín.

 

 

Vestigios de una época. Ni bien se ingresa al Museo Interactivo del Trigo al Pan, se puede apreciar la antigua maquinaria utilizada años atrás para todo el proceso de molienda de trigo y producción de productos derivados de esta materia prima, como el pan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Manos a la masa

 

 

 

 

 

“Este museo es único en su género en toda Latinoamérica, y se puede conocer a través de las visitas guiadas que se ofrecen para los contingentes de turistas, sobre todo los chicos de las distintas escuelas de la zona, donde ellos mismos se convierten en protagonistas”, manifestó Susana, quien en todo momento dejó de manifiesto el amor y compromiso que tiene por esta institución. “Anteriormente en este antiguo edificio funcionaba una cooperativa agropecuaria, pero con el tiempo lo fuimos readecuando y adaptando para cumplir la función que hoy tiene”, aclaró. “En esta entidad se observa el estudio productivo del grano del trigo, y por eso nos visitan tantas escuelas, porque conocen sus componentes, todo el proceso desde que se saca de la planta hasta que se convierte en pan”, explicó luego. “Vamos desde la siembra -que por cierto tenemos plantas de trigo en el patio-, la extracción, vemos las máquinas utilizadas para la molienda e incluso las utilizamos para que aprecien cómo se hacía esta tarea hace muchos años; incluso observamos sus diversas etapas, desde que sale el salvado, la sémola y hasta llegar a la harina”, detalló Gayozo.

 

 

 

 

 
“Terminado esto, nos vamos a la parte panaderil, denominada ‘Desde el cereal al mostrador’, donde se desarrolla el recorrido llamado ‘Manos a la masa’. Allí le mostramos a los visitantes toda la maquinaria y los insumos de la panadería, para luego pasar a hacer sus propios pancitos; tenemos una señora que hace una masa grande, después les da un bollito a cada chico, y ellos mismos terminan de hacer sus panes con el diseño que quieran. Finalmente, los cocinan en el horno de barro”, indicó. “Por eso es lo de interactivo, puesto que la misma gente que viene observa, aprende y fabrica su propio pan”, remarcó. “En todo este proceso, tratamos de instruir a los chicos, les inculcamos lo sagrado que es el pan y todo lo que significa para la sociedad, una cuestión que creemos muy importante”, indicó Susana. Por su parte, los contingentes de adultos que periódicamente asisten al museo también realizan su propio pan. Incluso comen una pizzas muy ricas que hace la mujer que usualmente arma la masa de todo este proceso. “La gente come a granel, porque estas pizzas son exquisitas; hasta nos animamos a decir que son únicas en la zona, realmente riquísimas”, afirmó para cerrar.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

INFORME CENTRAL

 

 

 

 

 

Rincones con identidad propia

 

 

 

 

 

Además de poder observar y llevar adelante con sus propias manos todo el proceso de molienda y preparación del pan, a lo largo de la visita el turista también puede acceder a las distintas salas ambientas, las que poseen su propia identidad. A lo largo del recorrido se efectúa una narración guiada por parte de especialistas que dan a conocer en detalle lo que se aprecia en cada espacio. “A través de lo que muestran los rincones del museo, se logra una comprensión práctica del proceso de la molienda de trigo, a partir de un sistema que, minimizado en su tamaño, hace posible visualizar el gran proceso industrial que demanda procesar esta materia prima que caracteriza el progreso de Matilde”, manifestó Susana Gayozo.
“Un ejemplo de todo esto es la sala de Máquinas y la de Oficinas Comerciales Administrativas, que nos remonta a las épocas de fortaleza productiva que tenían los molinos harineros, los que fueron una fuente laboral importantísima de la región centro de Argentina, desde la gesta de la inmigración”, comentó después. “En el museo también hay un archivo documental, una exposición fotográfica y registros históricos y actuales”, agregó.

 

 

 

Parte del proceso. La coordinadora general del museo, Susana Gayozo, muestra el trabajo de molienda que realiza una de las antiquísimas máquinas que se pueden apreciar en el lugar. Los visitantes pueden hacer esta labor para posteriormente fabricar su propio pan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Un mundo por conocer

 

 

 

 

 

 

Sumado a todo lo ya descripto, el Museo Interactivo “del Trigo al Pan” cuenta con una biblioteca especializada y el área de videos instructivos y didácticos, donde hay relatos sobre eventos que celebran la siembra, el trabajo farináceo, la gastronomía y, además, se llevan a cabo juegos relacionados con la harina en Argentina y en el mundo. Otro sector destacado es el patio, donde está montada el área de Maquinaria Agrícola. “Allí se pueden observar herramientas de importante tamaño que fueron íconos del poblado; el lugar está planificado con canteros con siembra de cereales y plantas aromáticas, además de maquinaria del laboreo agrícola, quinchos con hornos y mesadas para el trabajo con la masa, sumado al salón de usos múltiples que construimos”, detalló Susana.

 

 

 

 

 
La novedad en el museo es la recientemente habilitada pulpería, un lugar ambientado tal cual como eran antes estos espacios populares de recreación. “Esto está muy bueno, porque los chicos no tienen idea de la existencia de estos sitios, incluso los más grandes se sorprenden”, dijo Gayozo. “Por otro lado, ya terminamos de reacondicionar toda la cocina de la institución y el salón, por lo que ahora apuntamos a concretar los sanitarios, para que así podamos dividir las distintas áreas que hay en el museo”, concluyó.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Otros servicios

 

 

 

 

 

El Museo Histórico e Interactivo “del Trigo al Pan” cuenta con un kioso y una cantina para la adquisición de bebidas frescas. Los contingentes pueden traer sus alimentos y realizar picnics en el predio del Eucaliptal. Se recomienda llevar lonas para el suelo del bosque garantizando una mejor protección. Además solicitan llevar bolsas para los residuos para que entre todos se colabore con la limpieza y el mantenimiento del ecosistema.

 

 

 

 

 
También se sugiere a los coordinadores de las excursiones preguntar a la secretaría el total de las inquietudes. Usualmente la misma le hace llegar vía fax o correo electrónico una ficha para completar que deberá ser reenviada. Las reservas de excursiones deben hacerse con 10 días de anticipación. Cabe aclarar que el museo trabaja por la integración social, por lo que toda escuela o contingente especial cuenta con la capacidad receptiva preparada para la inclusión merecida.

 

 

Trabajo y entusiasmo. En el recorrido denominado “Mano a la masa”, se les entrega un bollito de masa a los chicos de las distintas escuelas que periódicamente asisten al lugar, para que ellos mismos diseñen y cocinen sus panes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Contactos

 

 

 

 
La coordinación de las visitas se realiza en la secretaría del lugar, de lunes a viernes, de 9 a 12. También se puede efectuar las reservas vía telefónica al número (0342) 4993118. A su vez se puede escribir a los mails museo_deltrigoalpan@hotmail.com y susanagayozo@hotmail.com. En Faceboook encontrarán su página oficial en Museo Interactivo del Trigo al Pan.

 

 

Viaje al pasado. En el patio interno del museo se montó un espacio en donde se exhibe parte de la maquinaria agrícola utilizada en la época donde el trigo y su producción era parte esencial del desarrollo económico del país.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 
Una década de vida

 

 

 

Emotivo acto, con distinciones incluidas

 

 

 

 

En el marco del décimo aniversario del Museo Interactivo “del Trigo al Pan” de Matilde, el viernes 30 de junio se llevó adelante un acto formal para conmemorar esta importante celebración. Del mismo participaron autoridades de la nombrada entidad, referentes a nivel provincial, junto a autoridades locales, instituciones escolares y jefes comunales de la región. Incluso estuvo presente la museóloga Griselda Juncos, de la Asociación de Museos de la provincia de Santa Fe. En la ocasión, el presidente comunal y vicepresidente del Molino Matilde, Oscar Rodríguez Dastugue, brindó un emotivo discurso en el cual destacó la importancia de este espacio cultural y lo que significa para el pueblo. También hubo regalos y distinciones a distintas personalidades ligadas al lugar, y hasta se sirvió un ágape compuesto por pizzas, panes saborizados y otras exquisiteces.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

7 mil

 

 

 

Fueron las personas que asistieron al museo durante el 2016, entre chicos y adultos.

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