Los cambios climáticos abruptos preocupan al campo

mayo 14, 2018 | por Redacción Voces del Salado
Los cambios climáticos abruptos preocupan al campo
Informe central
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En Matilde aseguran que la afección fue dispar. Algunos sectores agrícolas plantaron antes de la sequía y salvaron cosechas, mientras que Los que lo hicieron después de diciembre están muy complicados. Las pésimas condiciones de Los caminos tras las lluvias, dificultan la extracción de la materia prima. Esta última situación también genera problemas en Colonia San José. Por el lado de la frutilla corondina, Los meses sin precipitaciones obligaron a incrementar Los gastos en riego. Ahora la humedad persistente provoca enfermedades en Los plantines. En el caso de la miel, las altas temperaturas generaron que las abejas consuman las reservas del invierno. En tanto, las últimas precipitaciones impiden el acceso a los terrenos para ver el nivel de afectación de ácaros que tiene las colmenas.

 

 

 

 

La popular frase “Después de la tormenta, sale el sol”, con todas las connotaciones que estas palabras tienen, parecería no encajar con Los tiempos que corren en la región. Por el contrario, se puede afirmar que aquí sucede lo opuesto. Luego de casi seis meses de sequía, desde hace unas dos semanas gran parte de la provincia de Santa Fe fue azotada por intensas lluvias que en algunos lugares alcanzaron acumulados superiores a Los 150 milímetros. Si bien hay zonas que sufrieron serios perjuicios (el norte santafesino, Nélson, Laguna Paiva, Esperanza y Las Tunas, entre otros puntos), en esta parte de la región, el campo también tuvo dificultades que indefectiblemente derivarán en pérdidas económicas de consideración. En el caso del distrito Matilde, no hubo campos muy anegados, pero el principal problema es el estado de Los caminos rurales, Los que son fundamentales para extraer las producciones agropecuarias y ganaderas.

 

 

 

 

“Todo está muy complicado, sobre todo en la zona de campos ya que las trazas están flojas y hay huellas muy grandes, lo que impide la circulación de Los vehículos de transporte; no podremos hacer una evaluación de la situación hasta que no tengamos varios días de sol y se seque la zona”, manifestó Diego Fournell, presidente comunal del pueblo. En la actualidad, la actividad productiva en Matilde está divida en un 70 % de agricultura, un 20% de ganaderos mixtos y un 10 % de tambos (unos 7 establecimientos, algunos más grandes que otros). El referente matildense especificó que lo más perjudicado por Los vaivenes climáticos es la soja de segunda, la que venía muy golpeada por la sequía y no se terminó de trillar. “De por sí estaba muy fea, y ahora la humedad provocó que trabajen Los hongos, las chauchas se abrieron y brotaron en planta”, apuntó Fournell.

 

 

 

Intransitables. Así están Los caminos rurales en Matilde, en la zona de campos. Estas condiciones impiden extraer las producciones generadas en la zona.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Desaceleración

 

 

 

El productor agropecuario aseguró que el malestar es dispar, puesto que la sequía no castigó a todos por igual. “Hubo zonas que, por ejemplo, tuvieron maíces de buen rinde porque plantaron justo; por otro lado, el año pasado no se pudo hacer trigo por el barro, pero Los que plantaron soja en octubre con el suelo así, anduvieron bien y zafaron de la sequía, mientras que Los que sembraron desde mediados de diciembre en adelante, hoy están muy complicados”, detalló después. En tanto, Fournell consideró que el sector menos castigado por el tiempo es el ganadero, ya que si bien puede haber tenido algunas pérdidas de pasturas, las perennes se recuperaron con normalidad.

 

 

 

 

“Con estos cambios abruptos del clima, con condiciones muy severas, las economías de Los pueblos chicos como Matilde se resienten enseguida; aunque el molino local trabaja muy bien, el sector productivo se desacelera cuando comienza a tener problemas con las cosechas”, explicó el ex presidente de la Sociedad Rural de San Carlos. “Veníamos de una sequía que generó rajaduras en Los campos de entre 4 y 5 centímetros de profundidad… la lluvia comenzó a alentar la siembra de trigo pero ahora el piso está todo patinoso, bajo agua y complica todo el desarrollo de Los cultivos; esto deriva en un gran golpe que frena todo y produce una falta de efectivo circulante, resintiendo de esta forma la economía del pueblo”, puntualizó para cerrar.

 

 

 

 

Apicultores prevén escasez de reservas en colmenas

 

 

 

 

Roberto Giudicatti es el presidente de la Asociación de Apicultores de Franck (AAF), una institución que agrupa alrededor de 35 productores apícolas de la mencionada localidad y su zona de influencia (Sa Pereira, Colonia San Carlos, San Jerónimo Norte y Santo Tomé). En diálogo con Voces del Salado, explicó que no pueden realizar un diagnóstico preciso sobre la afectación de las colmenas “porque directamente no podemos ingresar a Los campos”. “Entre finales de abril y principios de mayo, habitualmente se revisan Los cajones para evaluar cómo entran a la invernada, que es el momento donde se pueden producir más pérdidas de abejas; en este paso chequeamos el nivel del ácaro denominado ’varroa’ que haya afectado a la colmena (el tratamiento preventivo se suele hacer en marzo), y también las reservas que poseen para afrontar el frío de Los próximos meses”, describió. Sin embargo, estas tareas no se están efectuando por las complicaciones para circular fluidamente por los campos.

 

 

 

 

“Hay lugares muy anegados, ya que entre abril y mayo se registra un acumulado de entre 180 y 200 milímetros”, comentó. “Este es un momento crítico para nuestro sector, porque estamos en el tiempo en donde analizamos si se registran niveles altos de este ácaro (para ver si curamos o no); y para colmo, el intenso calor de semanas atrás provocó que las abejas se coman parte de las reservas; ahora debemos abastecerlas nuevamente para que pasen el invierno, pero nada de todo esto se puede hacer”, lamentó Giudicatti. “Acá está todo embarrado y resulta imposible hacer un diagnóstico de las pérdidas, ya que sólo se logra hacer cuando vemos las colmenas”, indicó.

 

 

 

 

Si bien están tranquilos porque aseguran que Los trabajos de cura se hicieron en tiempo y forma, el mayor temor gira en torno a la falta de reservas causada por el consumo previo que disparó el calor. “La de ahora es la abeja más importante porque tiene que estar fuerte para pasar el invierno, pero si está mal nutrida, no hay expectativa de que llegue con vida a la primavera”, señaló el productor apícola. En cada temporada, Los mieleros tienen tiempo hasta mayo para corregir adversidades, pero con estos factores climáticos tan cambiantes, las intervenciones se postergan. “Hasta principios de junio no sabemos si vamos a poder entrar bien a Los campos; la verdad tenemos mucha incertidumbre y pocas certezas”, concluyó.

 

 

Partida doble. El sector apícola de Franck y San Jerónimo Norte tiene problemas con el consumo de reservas por el calor intenso y la falta de intervención ante la posible proliferación del ácaro “varroa” que afecta las colmenas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Frutilla: en Coronda prevén un año difícil

 

 

 

 

Por el lado de la frutilla, todo el proceso de desarrollo que exige este fruto comenzó con el pie izquierdo. Tal como manifestó el titular de la Asociación de Productores Frutihortícola de Coronda, Daniel Dip, la plantación que se realiza en esta época tuvo problemas por las adversidades climáticas tan opuestas. “Tuvimos grandes gastos porque durante el calor intenso, debimos regar mucho las quintas para poder hacer lo que llamamos ‘tareas cultures’, es decir preparar todo el terreno y la infraestructura para luego colocar Los plantines”, precisó. Además Los frutilleros corondinos padecieron grandes gastos de logística, con erogaciones significativas causadas por el inusual movimiento de personas y vehículos. Para ejemplificar las consecuencias, Dip comentó que para poner el nylon en las hectáreas de campo, demoraron unos 20 días, cuando habitualmente eso se hace en 3. “El suelo estaba sumamente seco y no se podía trabajar”, acotó.

 

 

 

 

Como contrapartida, de la tierra rajada pasaron al otro extremo. “Ahora no tenemos buena luz solar y con esta humedad tan alta aparecen las pestes… todavía ni empezamos y ya estamos cansados”, confesó el productor. “Si bien aún no tenemos fruta, hay algunos colegas que están más adelantado y ya les salió con ’pecas’ por la antracnosis, un hongo que produce una mancha negra en la semilla que después le pasa a la frutilla, lo que provoca que se pierdan muchos kilos”, explicó Daniel. Cabe aclarar que esta enfermedad se puede combatir con fungicidas, pero está intervención tampoco se puede desarrollar por las incesantes lluvias. A Los golpes recibidos por el clima, se les suman Los altos costos que tiene por la tarifas elevadas, las que afectan a Los productos y a Los emprendimientos dedicados al procesamiento de este fruto y su congelado. “Terminamos un año regular y ahora hay mucha incertidumbre con lo que va a pasar”, completó intrigado.

 

 

De “la seca” al agua. Los frutilleros corondinos tuvieron grandes gastos de logística para humedecer la tierra y así ejecutar las tareas culturales. Ahora la humedad permanente infecta de hongos al fruto.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los tambos agonizan

 

 

 

Sin lugar a dudas la combinación de largos períodos de sequía y abundantes precipitaciones, complicó la actividad en Los campos. Pero en Colonia San José, la situación ya venía difícil desde antes. Así lo hizo saber su presidente comunal, Luis Chatelain, quien aseguró que hoy “Los tambos locales están fundidos”. “Hace unos años atrás teníamos unos 40 establecimientos, hoy sólo quedan unos 8”, graficó el productor. al respecto, explicó que estos espacios productivos venían cerrando por cuestiones económicas, pero ahora se le suma otro dolor de cabeza: Los días de lluvias constantes que pusieron en jaque Los caminos por donde sacan la producción. “Fueron muchos días de precipitaciones y hoy Los ripios y caminos rurales son un problema, están intransitables; esto se debe a la lluvia que cayó en el distrito, más todo el agua que viene por pendiente desde Franck”, aclaró Chatelain. “Los camiones no pueden salir con la leche por las condiciones de estos senderos rurales, y así no se puede aguantar una coyuntura en la que desde hace mucho tiempo, se trabaja por debajo de Los costos que Los productores tienen”, sostuvo luego. “Si seguimos así, no va a quedar ni un sólo tambo en Colonia San José”, remató.

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