Viaje al pasado de los nativos corondás

julio 30, 2018 | por Redacción Voces del Salado
Viaje al pasado de los nativos corondás
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Autora: Miriam Marsó / Edición: Luis Amsler

 

 

 

La historia de Sauce Viejo se remonta a mucho tiempo atrás, más de lo que se tiene en cuenta como punto de partida del desarrollo de su vida como localidad. A través de un arduo trabajo realizado, rescatamos información sobre los primeros habitantes que poblaron la zona, nuestros aborígenes. Incluso encontramos material en la isla de la zona, más precisamente en los Médanos, muy conocido por ser un lugar en donde se produjeron hallazgos de restos de cacharros. También dimos con estos vestigios en las barrancas de la costa del río Corondá. los hicimos analizar y toda esa información es la que compartimos. Para empezar, comenzaremos con los orígenes de los corondás. los primeros trabajos tendientes a agrupar a las “naciones” indígenas considerando sólo su afinidad lingüística, crearon confusiones. Así, impresionados por la gran expresión de la cultura guaraní y tras haber encontrado que en cada grupo había alguien que hablaba ese idioma, algunos españoles incluyeron los pueblos vecinos en la gran “nación” guaraní. Pero luego las diferencias fueron evidentes y muy marcadas. Por ello se impuso otro criterio para nuclearlos, con otras características también muy importantes, como por ejemplo los rasgos étnicos y las costumbres.

 

 

 

 

No obstante, será siempre una tarea complicada tratar de determinar con exactitud de dónde vinieron y cuál fue la relación racial de cada grupo con otros anteriores o coexistentes. Como ocurre con todas las sociedades, desconocemos sobre los corondás, las tribus afines del Paraná y sobre lo vasto del tiempo de su “historia oscura”. Por eso es difícil determinar su origen, las migraciones anteriores a su permanencia en el “paradero” entre el hoy arroyo Bragado y el río, lugar en el que los encontraron los conquistadores. Tal como indica el doctor Manuel Cervera en su investigación “Historia de la ciudad y de la provincia de Santa Fe”, los nativos del Río de la Plata se agrupaban en tres núcleos principales. los corondás estarían incluidos dentro de los araucanos, quienes habitaban al sur de esta zona. Dentro del mismo, se los asocia a la raza pampeana de D’Orbigny, la que tiene distintas ramas. A los locales se los vincula a la rama Litoral (quiloazas, calchines, mbeeguáes, mepenes, chanás, corondas, timbués, caracaraes). Siguiendo a Cervera, otro de los grupos, los querandíes, tendrían sus antecesores en una raza peruana que vencida, se desplazó hacia el sur, y también provendrían de ellas los corondas. Fundamenta esta hipótesis principalmente en los rasgos étnicos: hombres altos, robustos y cazadores.

 

 

 

Vida y costumbres

 

 

 

 

Antonio Serrano, en “los pueblos y culturas indígenas del Litoral”, se introduce en el conocimiento del mundo civilizado a través de los relatos de Ulrico Schmidt, sobre la expedición de don Pedro de Mendoza (1536), quien expresa que “los integrantes de la nación Coronda viven de pescado y carne, y son ellos aproximadamente cerca de doce mil en gente adulta que se emplea para la guerra y son iguales a los timbués”. “También tienen dos estrellitas a ambos lados de la nariz, son gente garbosas en sus personas, pero las mujeres feamente arañadas bajo los ojos y ensangrentadas, jóvenes, viejas, se cubren con un paño hecho de algodón”, sostiene textual el autor. En 1573 se produce en estas tierras el encuentro entre Jerónimo Luis de Cabrera y Juan de Garay. Por acta asistente en el archivo municipal de Córdoba sabemos que Cabrera, al ir tomando posesión de las tierras, menciona a los timbués cerca de “CorInda”. Luego, refiriéndose al encuentro, dice: “Estamos sobre una barranca del Río de la Plata, cerca de donde están poblando los indios de corona”. Años más tarde, en 1598, cuando el gobernador y capitán general Hernando Arias de Saavedra hace el primer reparto de tierras en la zona, toma como punto de referencia “desde los asientos de Coronda”, Cervera diría luego que “por entonces fundase alrededor de los indios corondas el primitivo pueblo del mismo nombre”-. La expresión “asiento de Coronda” se repite en un documento de 1622, agregando en otros “el cerrito comúnmente llamado de coronda”, para determinar de algún modo el sitio del pueblo indio.

 

 

 

 

A relatos, cartas, actas y otros documentos del período hispánico, se agregan ya en nuestro siglo, el análisis de hallazgos arqueológicos y minuciosos estudios sobre las etnias aborígenes. Todo ello de base a este intento de ahondar en la consideración de la tribu que legó su nombre. La tribu de los corondáes recibió su nombre de un cacique general que tenía de nombre Corundá, señor general entre ellos, pero esto parece haber sido excepcional, teniendo los otros grupos solamente caciques locales. En la organización familiar existía la poligamia. los hechiceros eran importantes, y de ellos dependían ‘con rara sujeción’. los enterramientos parecen haber sido de varios tipos: en algunas partes tenían cementerios junto a las aldeas, donde depositaban los muertos acostados o en cuclillas; en la costa santafesina parecen enterramientos secundarios, con los huesos cubiertos de ocre. Teniendo en cuenta algunos informes leídos, puede decirse que sus viviendas consistían en campamentos, algunos considerados como “gran casa comunal”, en las que se alojaban varias familias; y otros como campamentos temporales, donde se asienta un grupo o parte de él, mientras viaja de un lugar a otro. Realizaban tareas como la pesca, caza, recolección de vegetales y/o aprovisionamiento.

 

 

 

 

Restos de cacharros y algo más

 

 

 

Una gran emoción nos generó encontrar en nuestras islas pequeños restos de algún cacharro color marrón. Luego siguieron otros diferentes, otros colores y tamaños, pero todos encerrando parte del legado de una tribu que habitó nuestras islas y que nosotros queremos dar a conocer. Pero por sobre todo apuntamos a reafirmar la cultura antigua. Por ello, al pisar este suelo auténtico, nos hemos sentido comprometidos con la causa. Vale la pena recordar que al llegar los españoles, se encontraron con tribus establecidas que ya tenían una cultura formada, tenían sus costumbres y su forma de subsistir. Fue un cambio importante que se fue produciendo, ya que los españoles traían también su cultura, muy distinta a la que ya existía en el lugar. Sobre este tema, la arqueóloga Rosario Feuilliet nos explicó que en cuanto a la cerámica localizada en el área de Sauce Viejo, se trata de contenedores destinados a diferentes usos, transporte, almacenamiento y elaboración de comidas y bebidas como agua.

 

 

 

 

La técnica de confección de las mismas es la de rodete, es decir que se van levantando las piezas sin la utilización de un torno, sino a mano a través del agregado de rollos o chorizos de arcilla que se van colocando unos sobre otros, alisándolos y dándole forma a los contenedores. El proceso de elaboración de los contenedores cerámicos en complejo, ya que se debe buscar una arcilla buena para moldear, a la cual se le agregan distintos elementos de acuerdo a lo que se destine la vasija que se va a confeccionar. de esta manera, si se le agrega a la pasta huesos molidos, la vasija será más liviana y fácil de transportar. Mientras que si se le añade arena a la pasta, ese contenedor no servirá para ser colocada mucho tiempo al fuego.

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